678 monjas… y el secreto de la vida eterna (o casi)

En 1986, David Snowdon, doctor en epidemiología en la Universidad de Kentucky, inició un estudio sobre la enfermedad de Alzheimer que aportaría una concepción nueva de la enfermedad. Llamó al proyecto “El estudio de las monjas” porque se centró en un grupo de 678 monjas católicas ubicadas en distintos conventos de las Hermanas de Notre Dame, en Estados Unidos. Al tratarse de un grupo homogéneo, con un estilo de vida muy similar, era el grupo ideal para iniciar un estudio científico a largo plazo, ya que las variables que se podían estudiar para analizar las causas de la enfermedad y su evolución estaban muy controladas. ¿Qué descubrieron Snowdon y su equipo? Una buena parte de las monjas implicadas en el experimento donaron sus cerebros para que se pudieran examinar. Los resultados de las autopsias fueron tan sorprendentes como fascinantes: había síntomas de enfermedad que no se habían llegado a manifestar. ¿Por qué? ¿Qué hacía a esas monjas más longevas? ¿Por qué tenían una mejor calidad de vida? Lo más fascinante llegó cuando Snowdon, junto a Susan Kemper, experta en lingüística, comenzaron a indagar en las autobiografías que las monjas escribían antes de ingresar en la orden. Su lenguaje, cómo se expresaban, de repente parecía tener una importancia vital.

Pequeña autobiografía

¿Has escrito ya tu biografía, tal y como te sugerimos? No es necesario que sea exhaustiva, ni minuciosa. Cien palabras pueden bastar, apenas una cara de un folio. Si no lo has hecho, ánimo: verás cómo detrás de este ejercicio se esconde un gran e importante secreto.

Transcripción

Puedes descargar la transcripción del vídeo de este apartado, en formato PDF, pulsando en el siguiente enlace:

    • Transcripción: 678 monjas y el secreto de la vida eterna (o casi)
Abrir chat
¿Te ayudamos?